Desarrollo psicomotor. Signos de alarma

El desarrollo psicomotor de todo niño o niña es un proceso progresivo,  dominado por el fenómeno de la maduración.

Es un proceso integral, en el que es difícil separar la parte física de la psíquica. No olvidar que:

·         Entre los individuos de una misma edad hay importantes diferencias, pero también hay factores de igualdad y uniformidad.

·         El nivel de desarrollo neurológico y muscular impone idénticas limitaciones a los niños de una determinada edad, o les abre en el mismo momento perspectivas de nuevas actividades.

·         Esto permite establecer elementos de semejanza que autorice a realizar generalizaciones de conductas por periodos determinados de tiempo.

 

Se destacarán cuatro campos de conducta que casi globalizan la integridad del individuo:

·         las características motoras

·         la capacidad de adaptación

·         la conducta personal social

·         el lenguaje

 

Primer año de vida:                                                                                                              

– El bebé desarrolla sus funciones básicas y experimentan una rápida               transformación.                                                                                                

– Pasa de una actividad motórica refleja a una progresivamente voluntaria, y de una dependencia absoluta del adulto a una relativa independencia,  sobre todo en la observación, manipulación y capacidad de traslado.    

– Empieza a tener conciencia de sí mismo, gracias a poder diferenciar sus propias emociones y a tener un contacto cada vez más rico con el mundo que le rodea.

Segundo año de vida: 

– Sigue su desarrollo motor, al igual que en las tareas del conocimiento y autoafirmación, en las que se ve beneficiado por haber ampliado su campo de acción y mejorado su habilidad manual.                             

– Las conductas imitativas son fuente de aprendizaje, tanto en el mundo material como social que le rodea.                                                                       

– Desarrolla su capacidad de comunicación con gestos y con palabras, y adquiere progresivamente conciencia de su cuerpo y de su propio ‘yo’.           

– Poco a poco el ritmo de desarrollo se hace más lento, y a medida que aumenta la edad se requiere más largo de tiempo para alcanzar un grado de madurez proporcional.

 

SIGNOS DE ALARMA

Que es conveniente conocer y que están relacionados con el desarrollo psicomotor;  deben provocar la consulta con un profesional. Si a los:

3 meses: no sonríe, no fija la mirada o no mantiene su cabeza.

6 meses: no sigue un objeto con su mirada, no tiende a coger objetos que están a su alcance o no usa cualquiera de las dos manos.

9 meses: no se mantiene sentado sin apoyo, no explora su entorno, no manipula objetos o no intenta articular ninguna palabra  de dos silabas.

12 meses: no se mantiene de pie, sin apoyo, sin caminar, no busca la comunicación con adultos, o no explora nuevos juguetes y objetos desconocidos.

18 meses: no camina solo, no identifica nombres de objetos o personas familiares.

24 meses: no sube o baja escalera solo, no construye frases de varias palabras o no obedece órdenes sencillas.

Dr. Antonio Redondo Romero
Pediatra – Alicante
Hospital Vithas Medimar Internacional

 

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