Alboroto en la Cocina. S.Pediátricos. Resumen

Cuando un niño come bien en casa es una maravilla, pero cuando lo hace mal desquicia a sus propios padres, los que han de tener presente la importancia del modelo a imitar que ellos mismos representan.

Frases como “mi hijo no me come” o “me desespera” adornan su desesperación.

Hay hijos buenos comedores y malos comedores; éstos últimos suelen ser quisquillosos con la comida, no disfrutan probando nuevos alimentos, los rechazan y deciden que no les gustan… sin haberlos probado.

A los padres les toca aprender a gestionar estas dificultades de forma tranquila y comprensiva, para llegar a conseguir que sus hijos, al final, tengan unos buenos hábitos alimentarios.

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